Un programa hecho para dejar huella
En Purina® estamos convencidos de que la convivencia con las mascotas tiene grandes beneficios para la sociedad, por eso creamos, en colaboración con CENATAC A.C., "Juntos es Mejor", un programa de terapias asistidas con perros que mejoran la calidad de vida de quienes más lo necesitan.
Nuestro impacto en 2024
En el último año, brindamos 14,700 intervenciones asistidas con perros en hospitales, dejando una huella positiva en personas con discapacidad o en situación vulnerable.
Beneficios de las terapias asistidas con perros
Historias que dejan huellas
Conoce dónde estamos ayudando
Preguntas frecuentes
¿Los perros de intervención asistida tienen cuidados específicos?
Sí. Poseen un programa integral de bienestar animal que garantiza su salud y calidad de vida, donde reciben controles veterinarios frecuentes, así como desparasitaciones internas y externas. Cada perro es evaluado de manera individual, más allá de su raza, y uno de los cuidados más importantes es su alimentación.
¿Cómo puedo ser voluntario de Juntos es Mejor?
Nuestro programa no cuenta con voluntariado, pero las instituciones con las que colaboramos sí ofrecen actividades y programas de apoyo para sus beneficiarios.
Te invitamos a contactarlas directamente para conocer cómo puedes sumarte y hacer la diferencia.
¿Qué tipo de raza de perro se necesita para brindar terapias?
La raza no es un factor determinante, cualquier perro puede ser entrenado para brindar terapia, siempre y cuando sea evaluado previamente por un profesional de intervenciones asistidas con perros.
¿Qué significa perro "manta"?
Es una posición específica en el área de fisioterapia y estimulación temprana. El perro funciona como una compresa térmica, ayudando a relajar articulaciones y facilitar la terapia del paciente.
¿Qué actividades se realizan con los perros en las intervenciones asistidas?
Las actividades que los pacientes realizan con los perros son diversas, van desde gestos simples, como acariciar y cepillar, hasta dinámicas que fomentan la expresión emocional.
Las principales son:
- Acariciar: el contacto genera sensación agradable, bienestar y calma al paciente. Se explora a través de preguntas como: "Mira qué sensación transmite esta parte del cuerpo del perro", "Le encanta que le rasquen aquí", "¿Qué sientes cuando le acaricias?", "¿Dónde crees que le puede gustar que le acariciemos?".
- Cepillar: es ideal para acercarse al perro sin contacto directo. Más que el resultado, importa el proceso, que brinda relajación y conexión.
- Pasear (siempre bajo control): funciona como una actividad compartida que estimula la movilidad, refuerza la sensación de autonomía y proporciona control sobre la situación.
- Enseñar trucos y habilidades: entrenar al perro para que siga órdenes como "¡siéntate!, ¡dame la pata!, ¡trae aquello!", fortalece la concentración y el vínculo.
- Juego con juguetes: lanzar un objeto fomenta la movilidad, la motivación y la interacción lúdica.
- Expresión emocional: el perro es un buen facilitador de comunicación de sentimientos al generar paralelismos de comportamiento entre él y el paciente.
- Aprendizaje: la interacción con el perro fomenta la manera correcta de acercarse, interpretar el lenguaje corporal, premiarlo tras un truco, etc., fortalece la confianza y la autoestima del paciente.
Cada actividad representa una oportunidad de crecimiento, bienestar y conexión con el entorno. El entrenamiento y alimentación del perro son clave para maximizar los beneficios terapéuticos.
¿Cuál es el proceso de trabajo de una intervención asistida con perros?
- Las visitas tienen una duración aproximada de 4 horas.
- El equipo canino llega acompañado de sus técnicos responsables al lugar donde trabajarán.
- Los perros son preparados previos a ingresar al aula de trabajo.
- Para cada sesión, los técnicos se presentan con el perro de intervenciones en el aula designada para trabajo individual o grupal, donde se encontrará el profesor o médico encargado de los pacientes.
- Se realizan las actividades correspondientes guiadas por el profesor o médico de la institución. Los perros y sus técnicos brindan el apoyo para el cumplimiento de los objetivos individuales o grupales.
¿Cuál es la diferencia entre un perro de asistencia y un perro de intervención?
- Un perro de asistencia está destinado a asistir a una persona con diversidad funcional (física o sensorial), fue educado y socializado específicamente para este propósito, convive de manera permanente con la persona a la que asiste y su objetivo es mejorar la autonomía y calidad de vida, pero no busca reparar daños físicos o sensoriales irreversibles.
- Un perro de intervención forma parte de un programa terapéutico de salud con objetivos definidos; busca generar mejoras concretas y medibles en áreas como la motricidad, relaciones o emociones; interviene en sesiones programadas, por lo que no convive permanentemente con el usuario, y sus resultados son evaluados por profesionales.
¡Queremos escucharte!
Descubre todo sobre Juntos es Mejor y los beneficios de la terapia asistida. Si tienes dudas, estamos aquí para ayudarte.