¿Sabías qué?
Galleta es de esos perros afortunados que tuvieron la suerte de encontrarse a alguien capaz de rescatarlo de las calles. Esa persona lo llevó al albergue, llegó muy sano y sus cuidadores sólo le tuvieron que poner todas sus vacunas, esterilizarlo y desparasitarlo. Es un perrito que por naturaleza desconfía en el inicio, pero conforme van ganando su confianza se convierte en la mascota más cariñosa de todas, además, le gusta estar siempre activo y por supuesto jugar.
Por eso busca un hogar que lo cuide porque si de algo sabe es proteger y alegrar a los suyos.