¿Sabías qué?
Agustín llegó desde bebé junto a su mamá que ya fue adoptada. Fueron encontrados en una zanja cerca del refugio, al principio era muy temerosos con los humanos y poco a poco fue ganando confianza nuevamente. Ahora es una perrito juguetón, besucón, cariñoso y muy sociable. Ya está esterilizado, desparasitado, vacunado y listo para que le den una nueva oportunidad en una familia donde lo llenen de mucho amor.